Tener a cargo a un perrito durante sus primeros treinta días es una experiencia hermosa, pero puede dar bastante vértigo si nunca te tocó hacerlo. Si la mamá no está presente o no puede amamantar, la responsabilidad de nutrir a una criatura tan frágil depende exclusivamente de vos. Con esta guía práctica vas a aprender exactamente qué darle, cada cuántas horas y cómo evitar los errores más comunes para que crezca fuerte y sano.
🍼 Días 0 a 7: el colostro y las primeras tomas
Los primeros días son los más críticos de toda la vida del perro. Si los cachorros están con su madre biológica, tu único trabajo es supervisar que todos se prendan a las tetas y tomen el calostro, esa primera leche amarillenta y densa cargada de anticuerpos que los protege contra infecciones graves.
Ahora bien, si estás criando a un cachorro huérfano, tenés que conseguir de inmediato un sustituto lácteo comercial específico para caninos (leche maternizada en polvo para perros). Bajo ninguna circunstancia le des leche de vaca de sachet ni de cartón. La leche de vaca tiene un exceso de lactosa que el sistema digestivo del cachorro no puede procesar y carece de las grasas y proteínas concentradas que exige su metabolismo, lo que provoca diarreas fulminantes y deshidratación en cuestión de horas.
Durante esta primera semana, las tomas deben ser muy frecuentes:
- Frecuencia: cada 2 o 3 horas, las 24 horas del día (sí, te toca poner la alarma a la madrugada).
- Temperatura de la leche: tiene que estar tibia, entre 36 °C y 38 °C. Probá siempre unas gotas en la cara interna de tu muñeca antes de dársela.
- Preparación: prepará únicamente la cantidad que va a tomar en el momento. La leche reconstituida fermenta con facilidad si queda a temperatura ambiente.
Un detalle no menor: antes de alimentar a un recién nacido, asegurate de que tenga buena temperatura corporal. Un cachorro frío (con hipotermia) no produce enzimas gástricas; si le das leche fría o con el cuerpo helado, el líquido fermentará en su pancita causándole una intoxicación fatal. Si sentís sus patitas o su boca frías, primero dale calor con una bolsa de agua tibia envuelta en una toalla hasta que recupere temperatura.
⏰ Cronograma y cantidades: cuánto y cuándo darle
El error más común de los tutores novatos es dar de comer “a ojo”. En neonatología veterinaria, la balanza de cocina digital es tu herramienta más confiable. Tenés que pesar al cachorro todos los días a la misma hora (por ejemplo, a la mañana antes de la primera toma) y anotar el registro en un cuaderno o en una planilla.
Como regla general, un cachorro neonato necesita ingerir entre 15 y 20 ml de sustituto lácteo preparado por cada 100 gramos de peso vivo al día, repartido equitativamente entre todas las tomas.
| Período | Frecuencia de tomas | Estimación por toma (ejemplo: cachorro de 200 g) | Cuidados complementarios |
|---|---|---|---|
| Semana 1 (Días 1 a 7) | Cada 2 a 3 horas (8 a 10 tomas/día) | 3 a 5 ml por toma | Calor constante (30-32 °C) y estimulación anogenital |
| Semana 2 (Días 8 a 14) | Cada 3 a 4 horas (6 a 7 tomas/día) | 6 a 8 ml por toma | Ya duplica su peso de nacimiento; abren los ojos |
| Semana 3 (Días 15 a 21) | Cada 4 horas (5 a 6 tomas/día) | 10 a 14 ml por toma | Empiezan a dar pasos torpes; primeros intentos de juego |
| Semana 4 (Días 22 a 30) | Cada 4 a 5 horas (4 tomas lácteas + papilla) | 15 a 20 ml por toma | Comienza la transición al plato playo y alimento sólido |
Un cachorro sano debe aumentar entre un 5 % y un 10 % de su peso corporal todos los días. Si notás que durante 24 horas no subió de peso, o peor, bajó aunque sea 5 gramos, tenés que consultar al veterinario sin perder tiempo, ya que sus reservas de glucosa son mínimas.
🐾 Técnica correcta para dar la mamadera sin riesgos
Dar la mamadera a un perrito no tiene nada que ver con alimentar a un bebé humano. La postura es determinante para salvarle la vida y evitar una neumonía por aspiración, una de las causas más frecuentes de muerte en cachorros criados a mano.
Seguí este paso a paso para que la toma sea segura:
- Ubicá al cachorro boca abajo: el perrito debe estar apoyado sobre su pancita, con las cuatro patas hacia abajo y la cabeza levemente levantada, imitando la posición natural en la que mamaría de su madre. Jamás lo pongas panza arriba sobre tu falda; si la leche entra hacia los pulmones, se ahoga.
- Elegí el orificio adecuado en la tetina: las mamaderas para cachorros suelen venir cerradas para que perfores la tetina con una aguja caliente. El agujero debe ser pequeño: si das vuelta la mamadera, la leche tiene que caer gota a gota lentamente, nunca a chorro.
- Dejá que succione solo: introducí la tetina en su boca suavemente. Si el cachorro tiene el reflejo de succión activo, va a agarrar la tetina y succionar con fuerza con un ritmo continuo. No aprietes la botella plástica para obligarlo a tragar más rápido porque podés enviarle leche a la tráquea.
- Respetá su saciedad: cuando el perrito se llena, afloja la mordida de la tetina y suele dar vuelta la cabeza, con la pancita redondeada (pero nunca hinchada y dura como un tambor). No lo fuerces a terminar la mamadera si ya no quiere.
Si el perrito es muy chiquito y no logra prenderse a la tetina de la mamadera, vas a tener que usar una jeringa de 1 ml o 2 ml (sin aguja, por supuesto) o una jeringa con una tetina de látex pequeña en la punta. En este caso, apretá el émbolo gota por gota, esperando pacientemente a que trague cada porción antes de poner más líquido en su boca.
💩 El paso que muchos olvidan: estimulación para orinar y defecar
Durante las primeras tres semanas de vida, los cachorros no pueden hacer pis ni caca de manera autónoma. En condiciones naturales, la perra lame la zona genital y perianal de sus crías después de cada comida; este estímulo activa los reflejos de evacuación y mantiene el nido limpio.
Si vos cumplís el rol de madre sustituta, tenés que encargarte de esta tarea inmediatamente después de cada mamadera:
- Agarrá un disco de algodón, una gasa o un paño suave.
- Humedecelo con agua apenas tibia (no caliente ni fría).
- Frotá con movimientos suaves y circulares la zona anal y los genitales del cachorro.
- En unos 15 a 30 segundos vas a ver que empieza a orinar y, en la mayoría de las tomas, a defecar.
- Limpiá y secá bien la zona con papel tissue suave para evitar que la humedad le irrite la piel.
Prestá atención a la materia fecal: debe ser de consistencia blanda pero formada, de un color mostaza o marrón claro. Si la caca sale completamente líquida, verdosa, blanca o con mucus, reducí la concentración de la leche y hablá de inmediato